Onimusha: Way of the Sword devuelve a la escena una saga de Capcom que llevaba años sin ver un nuevo juego principal. El lanzamiento oficial del juego ya está a la vuelta de la esquina y la pregunta más básica en la mente de los jugadores de PC es: ¿cómo funcionará este título en mi ordenador? Los datos de benchmark disponibles dan una respuesta bastante clara a esta pregunta; en fluidez el jugador quedará más que satisfecho, pero no se puede decir lo mismo del apartado visual. A continuación analizamos en detalle tanto la tabla de hardware como lo que significa en la práctica.
Equipo de pruebas y condiciones del benchmark
La parte más sólida del análisis es la herramienta oficial que permitió realizar las pruebas antes del lanzamiento. Capcom publicó una herramienta de benchmark para la versión de PC del juego, y gracias a ello tanto la prensa como los jugadores pueden probarlo de antemano en sus propios sistemas. Este enfoque es bastante valioso para la plataforma PC: los jugadores pueden ver qué tasa de fotogramas alcanzarán con qué ajustes antes de pagar. Sobre todo hoy, cuando con frecuencia hay diferencias entre las cifras de la página de requisitos del sistema y el rendimiento real, la existencia de una herramienta así da confianza.
Las pruebas se realizaron en un procesador AMD Ryzen 9 7950X3D. El sistema contaba con 32 GB de memoria DDR5 a 6000 MHz y el sistema operativo Windows 10 de 64 bits. En el apartado de controladores se utilizaron las versiones GeForce 616.64 para NVIDIA y Radeon Adrenalin Edition 26.8.1 para AMD. Esto significa que no se probó una sola tarjeta, sino una amplia gama de tarjetas de diferentes presupuestos y generaciones en las mismas condiciones.
La lista de tarjetas gráficas confirma esta amplitud. Por el lado de AMD se probaron Radeon RX 6900XT, RX 7900XTX y RX 9070XT; por el lado de NVIDIA, RTX 2080Ti, RTX 3080, RTX 4090, RTX 5080 y RTX 5090. Esta selección es muy útil para ver cómo se comporta el juego tanto en tarjetas de generaciones antiguas como en los modelos más altos. En particular, la presencia de una tarjeta ya veterana como la RTX 2080Ti representa mejor a la comunidad real de jugadores. Antes de pasar a los resultados, conviene ver el soporte de ajustes y tecnologías que ofrece el juego para interpretar correctamente las cifras.

Ajustes gráficos y soporte tecnológico
Capcom no ha escatimado en ajustes en la versión de PC. Los jugadores pueden modificar por separado la calidad de las texturas, las mallas (Meshes), el cielo (Sky), la vegetación (Foliage) y las sombras (Shadows). Además, también hay un ajuste de Ray Tracing (trazado de rayos) que mejora la iluminación general del juego. Es decir, hay un amplio margen de maniobra para los jugadores que quieran afinar tanto la fidelidad visual como el rendimiento.
En el apartado de tecnologías de escalado, ambos grandes fabricantes están cubiertos. NVIDIA DLSS 4.5 se ofrece junto con soporte para MFG (Multi Frame Generation); en el lado de AMD está FSR 3.1. Esta combinación es una ventaja importante, sobre todo para jugadores con monitores de alta tasa de refresco. Porque, cuando se utilizan correctamente las tecnologías de generación de fotogramas, es posible subir notablemente la tasa de fotogramas sin sacrificar demasiada calidad de imagen.
Que el menú de ajustes sea tan detallado también da una idea de la escalabilidad del juego. Dar control al jugador en lugar de un conjunto cerrado de ajustes permite que los sistemas con hardware modesto también puedan jugarlo. Sin embargo, esa misma flexibilidad hace preguntarse por qué el apartado visual no lleva las cosas al límite. Aunque subir el nivel de detalle reduce el rendimiento, el resultado final muestra el techo del motor del juego.

Tabla de rendimiento según resolución
Las cifras muestran que se ha hecho un trabajo serio en la optimización del juego. Al probar a resolución 1080p con ajustes máximos, la NVIDIA GeForce RTX 5090 quedó limitada esta vez no por la tarjeta gráfica, sino por el Ryzen 9 7950X3D. Aun así, la tasa media de fotogramas superó los 220 FPS. Todas las tarjetas probadas a esta resolución dieron más de 60 FPS; incluso la RTX 2080Ti alcanzó una media de 78 FPS.
Cuando subimos a 1440p, el panorama sigue siendo muy cómodo. Las cinco tarjetas más potentes nunca bajaron de 60 FPS durante el benchmark. La RTX 3080 también pudo ofrecer una experiencia fluida con un monitor compatible con G-Sync. La AMD Radeon RX 6900XT dio una media de 68 FPS, pero hubo momentos en los que bajó por debajo de 50 FPS. Este tipo de caídas recuerda que el valor medio por sí solo no basta; pueden notarse fluctuaciones en la sincronización de fotogramas.
- 1080p / ajustes máximos: RTX 5090, 220+ FPS a pesar de topar con el límite de CPU. Todas las tarjetas de la lista por encima de 60 FPS; el eslabón más débil, la RTX 2080Ti, con una media de 78 FPS.
- 1440p / ajustes máximos: Las cinco tarjetas más potentes por encima de 60 FPS sin problemas. RTX 3080, fluida con G-Sync. RX 6900XT con una media de 68 FPS, aunque por momentos por debajo de 50 FPS.
- 4K nativo / ajustes máximos: RTX 4090, RTX 5080 y RTX 5090 pueden mantenerse por encima de 60 FPS. RX 9070XT y RX 7900XTX ofrecen una experiencia fluida con monitor FreeSync.
En el lado del 4K nativo la cosa se pone algo más seria, pero tampoco es para asustarse. RTX 4090, RTX 5080 y RTX 5090 pueden mantenerse por encima de 60 FPS con ajustes máximos. En el lado de AMD, RX 9070XT y RX 7900XTX ofrecen una experiencia fluida cuando se usa un monitor FreeSync. Es decir, no sería correcto decir que un jugador que quiera jugar en 4K necesite obligatoriamente la tarjeta más alta de gama.
Lo más llamativo de esta tabla es que el juego se mantiene jugable en todas las resoluciones. No está aquí el panorama de "40 FPS incluso con la tarjeta más alta" que se ve en muchos lanzamientos recientes de PC. Al contrario, que una tarjeta relativamente antigua como la RTX 2080Ti dé una media de 78 FPS a 1080p demuestra la seriedad de la optimización. Esto hace que el juego sea accesible para una amplia comunidad de jugadores que no piensa renovar su hardware a corto plazo.

Calidad visual: ¿cumple el RE Engine las expectativas?
A pesar de este éxito en rendimiento, la calidad visual no genera el mismo entusiasmo. El juego funciona con el motor RE Engine de Capcom; sin embargo, no se acerca a lo visual de los últimos Resident Evil. En general, no sería incorrecto decir que se ve bien, pero no hace falta mirar mucho para notar sus carencias. En algunas escenas, el nivel de detalle y la riqueza del entorno quedan por debajo de lo esperado, porque sabemos de lo que es capaz el motor.
El ajuste de Ray Tracing también profundiza esta decepción. El ajuste promete mejorar la iluminación del juego; sin embargo, en la práctica la diferencia visual que produce es bastante pequeña. Incluso en lugares oscuros y con sombras, es difícil notar las mejoras que aporta el RT. Esto significa que, a pesar de la existencia del ajuste, el jugador no encuentra una razón real para activarlo.
La parte más molesta es que no hay ningún soporte de Path Tracing. Que Capcom no haya implementado esta tecnología parece haber dejado sobre la mesa una parte del potencial visual del juego. Un trazado de rayos bien aplicado podría haber marcado una gran diferencia en un juego de acción atmosférico como este. Por lo tanto, el apartado visual cuenta una historia opuesta a la del rendimiento: la ingeniería es sólida, pero la valentía artística es más prudente.
En este punto, la pregunta que el jugador debe hacerse es: ¿espectáculo visual o fluidez? En un título que no puede ofrecer ambos al máximo nivel al mismo tiempo, Capcom parece haber elegido lo segundo. Es una elección que no gustará a todos; pero que el juego funcione sin problemas en una amplia gama de hardware es consecuencia directa de esa elección.
Problema de stuttering y factor Denuvo
Uno de los mayores dolores de cabeza de los juegos modernos de PC, el stuttering, no se manifiesta aquí. Ni en la demo de PC ni en la herramienta de benchmark se produjo un solo tirón. La experiencia se sintió fluida de principio a fin. Esto significa que un problema que se ha visto con frecuencia en los ports de PC de los últimos años y que desespera a los jugadores aquí está completamente ausente.
Hay que subrayarlo porque el juego utiliza la tecnología de protección Denuvo. El impacto de Denuvo en el rendimiento lleva mucho tiempo siendo objeto de debate y se afirma que en muchos títulos añade carga adicional. Aquí, sin embargo, no se ha observado un problema serio a pesar de la tecnología de protección. Claro que esto no significa que Denuvo sea ineficaz; solo muestra que en este juego concreto no se ha creado un panorama que moleste al jugador.
Los tirones por compilación de shaders están entre los problemas más denunciados por los jugadores de PC en los últimos tiempos. Las imágenes que se congelan de repente o los microtirones durante las primeras horas de un juego pueden arruinar la experiencia por muy potente que sea tu sistema. Que Onimusha: Way of the Sword no caiga en esa trampa es una de las pruebas más concretas de que el equipo técnico hizo bien su trabajo.
Conclusión: ¿para quién es este juego?
En resumen, Onimusha: Way of the Sword es un título que funciona extraordinariamente bien en PC. No necesita un ordenador de gama alta, no te hace lidiar con tirones y se mantiene jugable en una amplia gama de hardware. En cambio, sus gráficos no llevan al límite el potencial del PC gaming; se ven bien, pero no son de los que te dejan boquiabierto. Que Capcom no haya implementado Path Tracing es una decepción aparte.
La conclusión práctica que se extrae es esta: si buscas una experiencia de acción bien optimizada, fluida y sin problemas, el juego te satisfará. Si esperas un espectáculo visual que ponga a prueba tu sistema y doblegue a cada tarjeta de nueva generación, conviene bajar un poco las expectativas. En cualquier caso, hay que aceptar que el juego se asienta sobre una base técnicamente sólida.
La jugada más inteligente que se puede hacer antes de decidir la compra es ejecutar en tu propio sistema la herramienta oficial de benchmark publicada por Capcom. Así podrás ver claramente de antemano en qué resolución, con qué ajustes y con qué tecnología de escalado vas a jugar. Sobre todo para los jugadores que apuntan a 1440p y 4K, esta prueba también mostrará lo crítico que es la tecnología de sincronización que ofrece el monitor (G-Sync o FreeSync). En resumen, el juego destaca no por su ambición visual, sino por su fluidez y estabilidad; y eso es una razón más que suficiente para muchos jugadores.