El modelo GeForce RTX 5090 de Nvidia llega de serie con 32 GB de memoria GDDR7 y hoy se considera una de las tarjetas más potentes a las que pueden acceder los jugadores. Sin embargo, un fabricante con actividad en China afirma haber triplicado ese límite: Shenzhen Suqiao Intelligent Technology lista en Alibaba una RTX 5090 modificada que, según se indica, tendría 96 GB de VRAM por 3.888 dólares estadounidenses. La noticia, a primera vista, puede leerse como “una nueva tarjeta monstruo para jugadores”, pero su público objetivo no es el de los videojuegos. Quienes persiguen esta tarjeta son, sobre todo, desarrolladores que quieren ejecutar modelos de inteligencia artificial locales en su propio hardware, investigadores, estudios de renderizado y equipos que trabajan con cargas de GPU intensivas en datos. A continuación analizamos en detalle por qué surge este producto, cómo puede ser técnicamente posible, para qué grupos de usuarios tiene sentido y en qué puntos conviene abordarlo con una dosis saludable de escepticismo.
¿Por qué la VRAM se ha vuelto tan crítica en la era de la inteligencia artificial?
Durante muchos años, la memoria gráfica fue un parámetro asociado únicamente a las texturas y la resolución en los juegos. Hoy el panorama ha cambiado por completo; los modelos de lenguaje ejecutados localmente, los generadores de imágenes y otras aplicaciones de inteligencia artificial funcionan directamente en función de la capacidad de VRAM. Un modelo genera respuestas a velocidades muy altas siempre que quepa por completo en la memoria gráfica; pero cuando la capacidad no alcanza, los datos empiezan a trasladarse a la memoria del sistema o al disco. Ese proceso de “offload” puede degradar drásticamente el número de tokens generados por segundo o el tiempo que tarda en crearse una imagen. Es decir, en el terreno de la inteligencia artificial, la capacidad de memoria suele convertirse en un factor más determinante que la potencia de cálculo bruta. El punto que subraya la fuente es exactamente ese: en lugar de unos pocos puntos porcentuales más de rendimiento de núcleos, puede ser mucho más valioso contar con suficiente VRAM para el modelo.
En esta ecuación, 32 GB puede ser una cifra generosa para una tarjeta gráfica de gama alta, pero para cargas de inteligencia artificial locales puede convertirse rápidamente en un cuello de botella. Por eso, los usuarios llevaban mucho tiempo viéndose obligados a recurrir a soluciones profesionales con más memoria, aunque mucho más caras. La afirmación de una tarjeta GeForce de 96 GB llama la atención porque promete superar, aunque sea en parte, esa barrera.
¿Quién vende la tarjeta y por qué llama la atención la etiqueta de 3.888 dólares?
Shenzhen Suqiao Intelligent Technology, que lista el producto, no es un nombre totalmente nuevo en el sector. Según la información disponible, la empresa lleva más de una década dedicada a la fabricación o adaptación de tarjetas gráficas, placas base y hardware de servidor. Es decir, el historial de la firma, al menos a nivel de perfil, no encaja con la imagen de “un vendedor desconocido que intenta darse a conocer por primera vez con una sensacional modificación de GPU”. Eso ofrece un motivo para tomarse en serio la afirmación; sin embargo, por sí solo no demuestra la realidad del producto.
Lo realmente sorprendente es el precio. Para una tarjeta Blackwell modificada hasta ese punto y con 96 GB de memoria, 3.888 dólares se considera una cifra bastante agresiva. Nvidia tradicionalmente diferencia sus tarjetas de juego y profesionales no solo por los controladores y las funciones compatibles, sino también por la cantidad de memoria que ofrecen. Por eso, un usuario con una necesidad muy alta de VRAM suele verse obligado a recurrir a modelos profesionales muchísimo más caros. Una modificación de GeForce que reduce el costo por memoria llena, en teoría, un importante vacío económico. Sin embargo, el atractivo del precio trae consigo el riesgo de un producto no verificado.
¿Cómo pueden ser posibles 96 GB? El PCB clamshell y el factor GB202
El apartado técnico es uno de los aspectos que hacen interesante la tarjeta. Mientras que la RTX 5090 estándar tiene 32 GB de memoria, se indica que en la versión modificada se utiliza un PCB adaptado específicamente. En esta tarjeta se recurre a una configuración llamada “clamshell”; es decir, los chips de memoria se colocan en ambas caras del PCB. Así se puede conectar mucha más capacidad a la interfaz de memoria existente. Este enfoque no es nuevo; en el pasado ya se vieron tarjetas que aumentaban la capacidad de memoria mediante una disposición de doble cara. El punto crítico es que el mismo bus de datos tiene que enviar señales a más chips en cada canal, y eso exige ingeniería adicional en términos de integridad de señal y gestión térmica.
El procesador gráfico GB202 en el que se basa la tarjeta hace que, al menos en principio, semejante planteamiento tenga sentido. Nvidia no utiliza la arquitectura Blackwell solo en tarjetas de juego clásicas; también construye sobre la misma arquitectura soluciones profesionales que ofrecen capacidades de memoria mucho mayores. Por lo tanto, que la interfaz de memoria pueda soportar grandes capacidades a nivel de chip indica que la modificación no es técnicamente “imposible”. Aun así, que una tarjeta pueda equiparse técnicamente con más memoria no significa que todos los anuncios que se venden en el mercado incluyan exactamente el hardware prometido.
La contradicción en la descripción del producto: ¿qué significa la mención a GDDR6X?
El problema más concreto que llama la atención en el anuncio tiene que ver con el tipo de memoria. En una parte de la descripción del producto se habla de memoria GDDR6X a 14 Gbit/s. Sin embargo, la GeForce RTX 5090 estándar utiliza memoria GDDR7. Esa mención podría deberse a una descripción errónea o copiada de otro producto. Como alternativa, también sería teóricamente posible que durante el proceso de modificación se haya optado realmente por un tipo de memoria distinto, pero en ese caso las expectativas de rendimiento de la tarjeta cambiarían por completo.
Aunque esta inconsistencia parezca un pequeño error tipográfico, es una señal de advertencia importante para la decisión de compra. Porque todavía no existe un análisis independiente y completo que muestre con qué componentes se fabricó realmente la tarjeta. Sin un examen así, no es posible evaluar con certeza la veracidad de los 96 GB de capacidad ni de la tecnología de memoria que promete el anuncio. Esta incertidumbre destaca como una de las limitaciones más importantes de la noticia.
¿Para quién tiene sentido esta tarjeta y para quién es completamente innecesaria?
El atractivo de una tarjeta GeForce de 96 GB cambia por completo según el perfil del usuario. En un ordenador de juegos normal, una modificación así casi no tiene sentido; porque incluso los juegos más exigentes solo utilizan una parte de los 32 GB disponibles. En cambio, para cargas de GPU intensivas en memoria, el panorama se invierte. Podemos resumir así los escenarios de uso más destacados:
- Desarrolladores de inteligencia artificial local: El argumento más fuerte está aquí, para quienes quieren encajar por completo los modelos en la memoria gráfica y eliminar las pérdidas de rendimiento causadas por el traslado de datos.
- Investigación y trabajos académicos: Para equipos que intentan alcanzar la mayor cantidad de VRAM posible con un presupuesto limitado, la relación memoria/precio resulta decisiva.
- Estudios de renderizado y producción visual: Grandes escenas, texturas de alta resolución y simulaciones complejas figuran entre las cargas que chocan con el muro de la memoria.
- Usuarios centrados en juegos: Como los 32 GB estándar ya son más que suficientes, en la práctica los 96 GB no ofrecen una ventaja medible.
- Usuarios corporativos que requieren certificación profesional: Dado que priman la garantía, el soporte de controladores y la seguridad de suministro a largo plazo, las tarjetas modificadas no suelen ser una elección adecuada.
Este panorama muestra con claridad que la tarjeta no es “una RTX 5090 mejor para todos”. El producto apunta a una necesidad de nicho concreta y, para los usuarios fuera de ese nicho, no constituye una opción racional por muy atractivo que sea su precio.
Preguntas abiertas: firmware, compatibilidad de controladores y garantía
Hay una serie de preguntas que son tan importantes como la capacidad de memoria, pero que suelen quedar en segundo plano en los anuncios. La primera es la compatibilidad de firmware y controladores; sigue sin estar claro si una tarjeta modificada funcionará sin problemas con los controladores GeForce estándar. La estabilidad a largo plazo es otro apartado; la disposición de memoria de doble cara exige pruebas bajo carga alta continua en términos de calentamiento y estabilidad de señal. La calidad del PCB y el diseño de la alimentación eléctrica tienen una importancia crítica en una modificación así, porque los chips de memoria adicionales añaden carga tanto en energía como en refrigeración.
El asunto de la garantía y el soporte también es tan determinante como los riesgos técnicos. En una tarjeta comprada a un vendedor de modificaciones a pequeña escala, no está claro cómo se gestionaría el proceso en caso de avería, si sería posible conseguir repuestos ni cuánto duraría el soporte posventa. Todas estas incertidumbres equilibran seriamente, desde la perspectiva del usuario, el atractivo del precio bajo.
Cadena de verificación: ¿en qué fuentes basamos la noticia?
En noticias de hardware tan poco habituales, saber de dónde procede la información es tan importante como la noticia en sí. La siguiente tabla resume la cadena de verificación en la que se basa la afirmación de la RTX 5090 de 96 GB:
| Fuente | Contenido y aporte |
|---|---|
| Origen | Publicación original y enlace verificado que sirven de base a la noticia; primer escalón de la ficha de la fuente. |
| Tom's Hardware | Noticia original del 11 de septiembre de 2026. Aborda la RTX 5090 modificada de Shenzhen Suqiao con la afirmación de 96 GB de VRAM; confirma el precio de 3.888 dólares en Alibaba y discute tanto la implementación técnica como la contradictoria mención a la memoria. |
| Tom's Hardware GPU News | Segunda verificación en el archivo actual de noticias de GPU. Incluye la RTX 5090 de 96 GB como noticia del 11 de septiembre de 2026; confirma la capacidad de 96 GB y el precio de 3.888 dólares. |
| Tom's Hardware News Archive | Prueba de archivo de la fecha de publicación y de la ubicación de la noticia como una novedad de hardware actual dentro de la agenda de septiembre de 2026. |
| Vorschau | Vista previa de comparación de precios: lista que muestra los precios minoristas y datos de vendedores de los modelos estándar de RTX 5090; permite comparar el precio de la tarjeta modificada con la realidad del mercado. |
Comparación con los precios de la RTX 5090 estándar
Para evaluar de forma significativa el precio declarado de la tarjeta modificada, hay que mirar los modelos estándar de RTX 5090 de 32 GB que se venden en el mercado. La siguiente lista refleja los datos de comparación de precios incluidos en la fuente:
- GIGABYTE GeForce RTX 5090 Gaming OC 32G (32 GB GDDR7) — 5.249,00 € — Cyberport.de
- ASUS ROG Astral GeForce RTX 5090 OC (32 GB GDDR7) — 5.499,00 € — elektroshopquantum
- MSI GeForce RTX 5090 32G Ventus 3X OC (32 GB GDDR7) — 5.731,00 € — Alternate
- ASUS ROG Astral GeForce RTX 5090 Edition 20 (32 GB GDDR7) — 6.999,00 € — Alternate
- ASUS TUF Gaming GeForce RTX 5090 OC (32 GB GDDR7) — 5.299,00 € — computeruniverse.net
Esta tabla expone con claridad la dimensión económica del debate. Mientras que los precios minoristas europeos de los modelos estándar de 32 GB se sitúan en miles de euros, que una tarjeta que promete el triple de memoria se anuncie por 3.888 dólares parece, a primera vista, extraordinariamente ventajoso. Sin embargo, que esa diferencia sea real depende por completo de si la tarjeta supera pruebas independientes.
Conclusión: ¿los 96 GB son reales o un anuncio bien elaborado?
Una GeForce RTX 5090 con 96 GB de VRAM, al oírlo por primera vez, parece un producto que Nvidia nunca ofrecería para el mercado de juegos. Técnicamente, una disposición de memoria así no es en absoluto producto de la imaginación; si se combinan el diseño clamshell, un diseño de PCB personalizado y la flexibilidad del chip GB202, aumentar la capacidad es teóricamente posible. La intensa demanda de aplicaciones de inteligencia artificial locales también explica por qué fabricantes y modders persiguen este tipo de soluciones.
Aun así, conviene mantener una dosis saludable de escepticismo. La mención a GDDR6X en la descripción del producto, la ausencia de un análisis independiente, la incertidumbre sobre la compatibilidad de firmware y controladores y la falta de claridad en las condiciones de garantía están entre las preguntas que deben responderse antes de decidir. Si la tarjeta que ofrece Shenzhen Suqiao funciona realmente como se promete, el producto que tenemos delante no sería una tarjeta gráfica de juegos fuera de lo común, sino una GPU de estación de trabajo de inteligencia artificial relativamente asequible construida sobre hardware GeForce. La verificación de eso depende únicamente de pruebas independientes de una tarjeta realmente entregada. Hasta que se publiquen esas pruebas, lo más correcto es considerar la afirmación de la RTX 5090 de 96 GB como un titular “prometedor pero no demostrado”.